Dra. Susana De Rosa
Es desencadenada por mecanismos inmunológicos en individuos genéticamente predispuestos a padecerla. Se presenta bajo distintas formas clínicas, según la edad del paciente: sintomática con el clásico cuadro de malabsorción en los más pequeños; oligosintomática o monosintomática en los mayores, con sintomatología digestiva o solamente extradigestiva (por ej.: epilepsia con calcificaciones occipitales). Como ejemplo de cuadros poco manifiestos mencionaremos: constipación con o sin dolor abdominal, aparición brusca de edemas coincidiendo con una causa precipitante generalmente infecciosa, retraso de talla, anemia, pubertad tardía, y en el celíaco adulto, la infertilidad, los abortos a repetición, osteoporosis, cuadros depresivos, etc. Todo lo mencionado forma parte de la EC activa cuando la malabsorción y las deficiencias nutricionales varían desde ser profundas a mínimas. Existen también otras formas de presentación de la EC. Silente, con ausencia total de síntomas clínicos. Se arriba al diagnóstico a través del estudio familiar que debe practicarse en padres y hermanos (no olvidar que es una condición genética). Latente, cuando presentan una primera biopsia normal comiendo gluten (solicitada por sospecha diagnóstica) y ante la persistencia del cuadro, en un tiempo variable, la repetición de la biopsia arroja un resultado patológico. Potencial, cuando existen factores de riesgo para padecerla, como familiaridad, HLA DQ2 / DQ8 y serología positiva pero sin alteración histológica. Un exhaustivo interrogatorio que incluya antecedentes familiares y un prolijo examen físico en conjunto con tests serológicos, anticuerpos antigliadina, antiendomisio y antitrasglutaminasa) nos orientarán hacia la práctica de la biopsia intestinal que es el único método diagnóstico seguro (recordar que si no se tienen datos previos, se debe solicitar un dosage de IgA pues los celíacos pueden tener como enfermedad asociada, un déficit de IgA y en este caso los anticuerpos serán negativos). Si por distintas razones, es impracticable la serología, se deberá biopsiar directamente . Existen 2 tipos de técnica para realizar la biopsia, 1) peroral, se obtiene material por succión, con la cápsula de Watson, debiéndose hacer control radioscópico para asegurar que se encuentra en el ángulo de Treitz, sitio preferencial para la toma de la muestra y 2) por endoscopía, en este caso pueden verse lesiones endoscópicas características (empedrado, peinado, etc.) y permite tomar las muestras de las zonas comprometidas. Dado que pueden existir lesiones endoscópicas "en parches" es más fácil detectarlas con esta técnica pues se toman por lo menos 5 muestras a distintas alturas. ¿Cuántas biopsias deben practicarse? En 1969 la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica y Nutrición (ESPGAN) estableció que el diagnóstico debería hacerse con 3 biopsias, la 1ª para demostrar la alteración histológica; la 2ª por lo menos luego de 2 años de RLG y no antes de los 6 años de edad para evitar daños en el esmalte dentario que pueden aparecer por intolerancia al gluten, y la 3ª para demostrar la recaída histológica luego de realizar un desafío con gluten de por lo menos 6 meses (siempre que el paciente no presente síntomas de intolerancia más precozmente). Estos criterios fueron modificados en 1989 y 1990 aconsejándose sólo 2 biopsias, la 1ª al diagnóstico, con histología y serología positivas y la 2ª luego de por lo menos 2 años de RLG, desaparición de síntomas, normalización de la histología y negativización de la serología. Se suprimió el desafío con gluten que sólo debe practicarse en situaciones puntuales: 1) en aquellos niños biopsiados antes de los 2 años , dado que a esa edad se pueden hallar alteraciones histológicas semejantes a las de EC pero de otra etiología y 2) en los casos en que el diagnóstico presentaba dudas por haber comenzado el RLG sin biopsia previa o en aquellos que desean abandonar la dieta pues cuestionan el diagnóstico. El diagnóstico de EC debe ser hecho con certeza ya que el tratamiento
(régimen libre de gluten RLG) deberá ser de por vida. En
resumen, la biopsia intestinal es el "patrón oro" para
diagnosticar EC, siendo la serología de utilidad para la orientación
hacia la biopsia, detección de familiares y control de dieta. |